domingo, 12 de abril de 2009

Canto Brocheriano.

El viernes de semana santa a las 20 horas, se realizó, en los jardines municipales de la localidad de Villa Carlos Paz, la interpretación de una pieza clásica y conmovedora. Se trato del Canto Brocheriano, la tradicional obra compuesta en 1980 por Carlos Di Fulvio.

La obra duro aproximadamente 70 minutos y consto de cinco relatos y 10 canciones encadenando una suerte de itinerario biográfico. Las canciones, basadas en ritmos folklóricos, reflejaron algunos de los momentos más significativos de la vida de Don José Gabriel del Rosario Brochero, como así también del legendario personaje cuya estampa de sacerdote y “gaucho” ha dejado un recuerdo de santidad y amor a Dios y a los hombres en una vasta zona de las sierras de Córdoba, San Luis, San Juan y La Rioja.

Canto Brocheriano posee el formato musical de cantata para relato, canto y guitarra solista, coro mixto y orquesta de cuerdas, timbales y percusión. El elenco estuvo compuesto por: Carlos Di Fulvio (relato, canto y guitarra), Pablo Alesio (guitarra), la Orquesta Metropolitana de Córdoba y el Coro Municipal de Villa Santa Rosa (Río Primero). La dirección esta a cargo del maestro Eduardo Ghelli.

Canto Brocheriano requirió necesidades técnicas referidas a un sistema de sonido acorde a la amplificación óptima de los solistas, la orquesta y los coreutas. Dichos sistemas estuvieron montados atendiendo cada uno de los detalles de esta puesta en escena en particular.

En cuanto a la iluminación, contó con una planta de luces diseñada para el desarrollo dinámico de obra, acompañando cada uno de los movimientos y resaltando participaciones durante la actuación. El soporte técnico para la obra fue llevado adelante por personal especializado en el trabajo de puesta y adaptación de sistemas para cada actuación; también para la asistencia a los artistas durante el transcurrir de la Cantata.

jueves, 2 de abril de 2009

Alfonsín fue sepultado en Recoleta con el respeto y cariño de miles de personas.


El ex presidente Raúl Alfonsín ya descansa en la bóveda del cementerio de la Recoleta destinada a los caídos de la Revolución del Parque de 1890. Rodeado de muestras de respeto, cariño y emoción, el cortejo que llevó el cuerpo desde el Congreso fue acompañado por decenas de miles de personas, como hacía décadas no se veía en la Argentina en la despedida a un dirigente político. 

La escena final fue casi íntima, con un puñado de dirigentes, familiares y amigos, y hasta algún "adversario ocasional" como se autodefinió el peronista Antonio Cafiero. Antes, por todo el trayecto a paso de hombre de la avenida Callao desde la sede legislativa, el adiós fue multitudinario, con flores, aplausos y vivas para el ex jefe de Estado. 

El féretro quedará transitoriamente en la bóveda en la que descansan próceres radicales como Yrigoyen, Illia y Alem, hasta que se construya un espacio para el ex mandatario que encabezó el retorno de la democracia en 1983. Allí se escucharon los últimos oradores. 

El ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti dijo que "hoy revivimos aquí aquellas jornadas de 1983, que celebramos también nosotros (en Uruguay) aun en dictadura". Y sostuvo: "Un político como Raúl no muere, su obra lo mantiene vigente". 

Por su parte, el dirigente radical Enrique Nosiglia manifestó: "El estar juntos fue lo que nos hizo retomar la esperanza. Alfonsín siempre impulsó el diálogo y nos enseñó a saber escuchar. Su cualidad de estadista le permitió comprender que ningún camino es fácil y que los obstáculos se vencen con perseverancia y paciencia". 

El titular de la UCR bonaerense, Daniel Salvador, le dio paso a Cafiero, la única voz peronista en el tramo final de la despedida al ex presidente. El ex gobernador bonaerense puso a Alfonsín junto a Juan Domingo perón como "los dos maestros" en su vida política. 

"Un buen político sólo lo es si tiene sueños. Alfonsín los tenía. Soñaba con la juventud, con los otros partidos políticos. Soñaba con restaurar la democracia, con convertir a la UCR en un partido poderoso, en el consenso y la reflexión. Fue un predestinado que nació con una misión a cumplir. Ya no les pertenece porque, a esta altura, es de todos", dijo Cafiero. Otras figuras radicales como Leopoldo Moreau, Mario Losada e Hipólito Solari Yrigoyen completaron el homenaje. 

Antes, también miles siguieron en la Plaza de los Dos Congresos la misa de cuerpo presente en memoria de Alfonsín, tras los actos oficiales y el velatorio en el Salón Azul del Senado, por el que pasaron más de 70.000 personas. 

La misa en su honor fue oficiada por el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, primo hermano del ex mandatario; el secretario general de la Conferencia Episcopal, monseñor Enrique Ghía, y el obispo emérito monseñor Justo Laguna.